miércoles, 29 de abril de 2009

OT, fábrica o destructor de sueños?

Acabo de ver el final de la "gala" de la nueva edición de OT, y es muy triste como a estos chavales, futuros proyectos de cantantes o algo parecido, les toman el pelo. Ya de primeras, les han hecho creer que realmente valen como tales, como cantantes, pero nada más lejos. Han pasado un casting de miles de personas, y claro, lo que pensarán es que si les han escogido entre tantos debe ser por algo, cierto, por algo debe ser, pero no por cantar bien.
El casting solo sirve de carnaza para los programas de vídeos, y para colmar a Youtube de una cantidad infame de patéticos vídeos para deleite del personal, que espera ansiosa su dosis de vergüenza ajena.
Una vez dentro de la supuesta "academia", se darán cuenta de todas y cada una de sus carencias, vendrán los lloros y por supuesto, la destrucción de los sueños.
Triunfo seria si consiguen hacerme cantar bien a mi, ahí estaría la verdadera Operación Triunfo.

martes, 28 de abril de 2009

Quien está mas loco, el que lo hace o el que lo propone?

Yo pienso que el que lo propone está peor que el que lo hace, porque imagino que el que lo propone simplemente no se atreve a hacerlo.
Desde hace unos meses no he dejado de escuchar eso de que "tu estás loco tio", es posible, pero el que me lo propuso también lo está, eso si no está peor!. No basta con proponerlo, tienes que organizarlo, y eso lleva un tiempo y en este caso muuuuuucho tiempo. Tienes que buscar una infraestructura, tienes hacer el recorrido previamente, tienes que valorar los riesgos, todos los riesgos, porque una cosa es estar loco y otra muy diferente ser un idiota.
Pero, estoy tan loco? Yo creo que no, yo pienso que lo único que quiero es poder llegar a viejo y recordar todos lo momentos únicos que habré vivido. Y no estoy loco porque siento un gran respeto por lo que voy a hacer, si estuviese loco me daría igual, pero no es así, no tengo miedo (todavia), pero si muchísimo respeto.
Locura sería tener la oportunidad de hacer esto y no querer hacerlo, estoy segurísimo que tarde o temprano, en algún momento de mi vida los remordimientos me comerian por dentro. Dicen que el ser humano solo se arrepiente de las cosas que nunca ha hecho, y yo voy a hacerlo, y como diría Yoda, no intentar joven padowan, hacer debes...

domingo, 26 de abril de 2009

La vaca es de donde pace, no de donde nace

Y que gran verdad!, eso lo sabemos los que por suerte o por desgracia hemos viajado más que otros. No recuerdo bien cuando empezó todo, cuando las inquietudes te llevan a descubrir nuevos lugares, conocer a gente de otros lados, gente que te aporta más o menos, pero que siempre te aporta.
Supongo que los isleños, por carácter, acostumbrados a vivir en un espacio limitado de tierra tenemos ese gusanillo de "a ver que hay detrás", y detrás hay muchas cosas. Pero también por ser isleño tenemos esa cosa de "detrás se está bien, pero como la roca no hay nada".
El primer recuerdo de ver mundo fue cuando con mi familia visitamos "Es torrent de Pareis", hará unos 29 años, cuando no había autovías y tenías que ir por "Sa carretera d´Inca", ya para llegar a Inca era un coñazo, unos 45 min. Para un mallorquín, 45 minutos en un coche es una eternidad, es media parte de un partido de fútbol y si estás casado son dos polvos con los previos y contando lo que tardas en vestirte y desvestirte, aunque claro, en este caso para ellas no es ninguna eternidad.
Después, de Inca hasta Sa calobra otros 45 min. pero estos últimos, por una carretera que la recta más larga debe ser la zona de aparcamiento una vez has llegado abajo. No había nadie que lo controlara en ese momento, pero posiblemente tenga varios records Guinnes, a saber, mayor tiempo de mareo después de bajar de un coche, cantidad de veces que puede parar un padre para que su hijo pequeño vomite (ese es merito de mi padre), cantidad de vómito que puede llegar a salir del cuerpo de un niño de 5 años.... Todo eso sin contar que solo había sido el camino de vuelta.
Esa primera experiencia viajera, podría haber sido traumática y hacer quitar las ganas a cualquiera de seguir mirando más allá del Syp de mi barrio, pero lejos de eso, aumentó, quizá para saber si podría llegar a batir todos esos records en algún momento de mi vida.